1/10/12

Almeyda: "Me emocionó la entrega de los jugadores"


Matías Almeyda vivió con mucha intensidad la goleada ante Arsenal, que significó el final de su semana más difícil al frente del equipo de Núñez. A raíz de esto, el entrenador sufrió una descompesanción en el vestuario que le impidió hablar con los periodistas que esperaban a la salida. Pero el técnico ya había dejado su mirada al terminar el partido, antes de llegar a los camarines. "La entrega de cada jugador fue enorme, emocionante para mí, y estoy totalmente agradecido al grupo. Logramos un buen triunfo", dijo en declaraciones para la televisión.
Quien sí habló a la salida del vestuario fue Rogelio Funes Mori, autor de dos goles, quien elogió al Chino Luna por su gol. "Por suerte pudo marcar y eso le da mucha confianza. Es el último goleador del fútbol argentino, un gran jugador", señaló. Además, explicó que más allá de competir por un lugar en el equipo, exite una excelente relación con el ex delantero de Tigre: "Cuando le tocó estar en el banco me alentó mucho. Somos todos una familia, tenemos que estar todos unidos."
Por su parte, Leonardo Ponzio, la figura del encuentro, remarcó su apoyo a Almeyda: "Matías nos demostró que quiere mucho a River. Había que sostenerlo con resultados y salió". Y reconoció: "No veníamos por buen camino pero ahora necesitamos lograr regularidad".
Fuente: Diario Clarin

12/9/12

Cena de gala de Fundaleu

Matias, participó de la cena de gala de Fundaleu 2012. Mira las fotos!!





31/7/12

Amenazaron a Matías Almeyda


El entrenador de River, Matías Almeyda, reveló que fue víctima de amenazas después de las últimas decisiones futbolísticas que tomó, en tanto se encargó de negar que sea "un traidor".
"Después de las decisiones que tomé últimamente, recibí amenazas que me dieron mucha tristeza. Es triste eso, pero es parte de esto que no estoy acostumbrado y no me voy a acostumbrar nunca", expresó.
Además, amagó con ventilar "secretos" y expresó: "si yo fuera un traidor, contaría un montón de cosas... Pero no lo soy".
También, consideró que que muchos esperan que él "sea la próxima víctima de (Daniel) Passarella". Almeyda se definió como "una persona que respeta mucho las decisiones de la gente y respeto las criticas. Si alguien piensa que soy un traidor, tendrá sus motivos y sus razones. Si yo fuera un traidor contaría un montón de cosas".
El DT continuó: "pero no lo soy. Yo pienso sólo en River, que está sobre todos los nombres y apellidos. Yo tomé decisiones sólo por el bien del club, estás han sido algunas. Si tengo que soportar algo, no tengo problemas en hacerlo porque quiero de verdad a River".
Así, sin hacer nombres, "El Pelado" aludió a las desvinculaciones de Alejandro Domínguez y Fernando Cavenaghi, que desataron un vendaval de críticas. "Yo hice un montón de cambios en los entretiempos y Passarella no tiene un handy para decirme cambiá a este o al otro. Me siento subestimado a veces", se defendió.
Siguió diciendo que siempre declaró que es un agradecido a Passarella por las cosas que vivió en el club pero aclaró que "eso no quiere decir que el presidente" digite su vida. "Siempre soy subestimado por esto y se me etiqueta como que soy el soldado de Passarella. Por ahí muchos quieren que yo sea la próxima víctima de Passarella porque para eso a River le tendría que ir mal y Passarella me tendría que echar", se quejó.
Luego celebró la vuelta de River a Primera División, los "dos días de felicidad" que vivió y se lamentó por la vuelta a los temas que "contaminan" la convivencia.
También hizo mención al último nombre que comenzó a sonar por Núñez, Darío Cvitanich y enfatizó que "no es de Boca". "Creo que es un gran jugador, con buenas características, peligroso, rápido y goleador. A cualquier entrenador le gustaría tenerlo. Me gusta. Veremos si se puede", indicó

2/7/12

Matias le puso la voz a un comercial de River

Matías Almeyda le puso la voz a la nueva publicidad de River para Adidas Argentina. El comercial muestra distintos momentos del equipo dentro del campo de juego y el aliento de la hinchada millonaria bajo el relato emocionado de "El Pelado", que habla de la pasión que implica ser hincha del club.


"Es un mito que la mujer del futbolista vive en el shopping"


Se conocieron hace casi 25 años. En esa época ambos eran niños. Ella practicaba gimnasia y concurría al colegio de River, mientras que él ya pintaba para crack en el mismo club.
Matías Almeyda (38) y Luciana García Pena (34), tiempo después, se desarrollaron en sus respectivas carreras y se hicieron conocidos. En 1998 ella trabajaba como modelo y notera paraTeleshow, ciclo que conducía Marley, y fue como enviada especial a cubrir el Mundial de fútbol de Francia, al que él fue con su camiseta celeste y blanca a competir.
Entoces, Luciana no lo dudó, puso primera, y en medio de una nota le dijo: "Matías, yo estoy enamorada de vos... ¡te amo desde que estás en el semillero de River!" (dale play al video para ver EL momento). Él no se quedó atrás, le pidió el teléfono y comenzaron a charlar, a la distancia, ya que Almeyda jugaba en el Sevilla: "No existía el tema del Skype y todo eso. ¡Era la época del fax!", recuerda ella en una extensa nota para la revista Para Ti.
Después vino el noviazgo, los viajes de Luciana a Italia, cada vez más frecuentes, la convivencia, el casamiento y Sofía (11), Azul (9) y Serena (6), las tres hijas de la pareja. "La mujer del jugador de fútbol tiene una vida solitaria. No hay primeros días de clases, cumpleaños, ni días de la Madre juntos. Además, yo soy de la vieja guardia: podría tener a una de las nenas volando de fiebre que no lo llamaba ni loca. Pero no me angustiaba, eran las reglas del juego y dependía de mí jugar o no. Me basaba en las experiencias de otras esposas de futbolistas, como las de (Gabriel) Batistuta, (Roberto) Sensini y (José) Chamot y me acoplé a ellas porque me gustaba su manera de proceder", rememora García Pena.
La ex modelo que decidió casarse hace 13 años con un jugador de fútbol (y ahora DT), analiza: "Se instaló el mito de que la mujer del futbolista se la pasa haciendo shopping. ¡Nada que ver! Yo me levantaba, iba al supermercado, a veces al gimnasio, limpiaba la casa, estudiaba italiano. Igual mi ocupación fundamental es acompañar a Matías. Jamás me quejé y eso fue clave para él".
Luciana dejó su carrera de modelo y notera para acompañar a su marido en su exitosa carrera en Europa y así lo cuenta: "Era otra época cuando yo era modelo y me encantó hacerlo en ese momento... Hoy el espectro es demasiado amplio para mi gusto: la que es modelo también es vedette, trabaja en la tele y arma escándalos. Además era muy difícil compatibilizar: o estaba acá y trabajaba o me quedaba en Italia acompañando a Matías. Y elegí esa vida. No siento que haya renunciado a nada".
El año pasado Matías Almeyda vivió uno de los momentos más difíciles de su carrera cuando decidió retirarse como futbolista y asumir con DT de River, el club de sus amores, pero con un ingrediente muy particular: debía jugar en el Nacional B. "El descenso fue fatídico y después fueron 363 días durísimos. Nunca me voy a olvidar la cara de Matías ni del llanto de mis hijas en la cancha el sábado (que el equipo logró ascender a Primera). Fue un momento difícil, pero mágico".
La esposa del DT también hizo lo suyo desde afuera: "Cada 15 días nos juntábamos a comer y a hablar de todo con todas las mujeres de los jugadores del equipo. Pensé que si todas tirábamos para el mismo lado, íbamos a ayudar a cumplir el objetivo". Y así fue.
Ya lo dice el dicho... "Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer".
Mirá el video del momento en el que Luciana García Pena le confiesa su amor a Matías Almeyda, durante el Mundial de Francia '98.
Fuente: Ciudad.com

28/6/12

Mira lo que opina Luciana del nuevo corte de Matias!

El pelado cumplió su promesa y se cortó el pelo!!

Miras las imagenes:

Matías ya tiene su biografia


“Alma y Vida. Obra, pensamiento y milagros de un idealista”, es la biografía autorizada de Matías Almeyda, que Editorial Sudamericana colocará en librerías y kioscos de diarios a partir de este viernes ($ 89).

Escrita por el periodista Diego Borinsky, de El Gráfico, no se trata de una biografía convencional sino de un repaso por una amplia variedad de temas que el DT campeón de River aborda, a partir de sus vivencias, con su particular visión, y sirve para entender un poquito más a todos los actores de un ambiente, el del fútbol, también muy particular.

Con coraje poco frecuente desnuda sus frustraciones, momentos críticos y alegrías. Un Almeyda genuino, transparente, que sorprenderá con sus revelaciones. Maradona, Francescoli, Crepo, Batistuta y ¡Bielsa! (¡sí, Bielsa!) son algunos de las personalidades del fútbol que han acercado su testimonio para acompañar a Matías en esta obra.

Fuente: Clarín

26/6/12

Se viene la Biografía Autorizada de Matías


Diego Borinsky será el encargado de darle forma a la biografía autorizada del actual entrenador millonario: Alma y vida. Un repaso de las experiencias del Pelado, su forma de ver el fútbol, sus vivencias como jugador y su última etapa como director técnico.
Cuántas veces hemos escuchado decir que la vida de Almeyda es para escribir un libro. Y sí, más allá de gustos o de camisetas, no caben dudas de que el mundo del fútbol va a coincidir en que es uno de los personajes más importantes dentro de este deporte y que sus historias alcanzan para llenar varias páginas. Su faceta como DT y haber logrado el ascenso de River a Primera hace que sobren…
En este caso, su biografía autorizada no se hará esperar. El próximo viernes será publicado un libro imperdible para los hinchas de River. En la pluma de Diego Borinsky, actual periodista de la revista “El Gráfico”, el entrenador contará las anécdotas de su carrera profesional, su particular visión del fútbol y la travesía en la B Nacional que tanto sufrió.
El autor de la obra habló con Pasión Monumental y comentó cómo surgió el proyecto: “Se lo propuse en 2009, cuando le hice las 100 preguntas para la revista, en el predio de Benavídez que todavía no estaba terminado. Es un personaje que me interesó por estar fuera del sistema, porque toca temas que no muchos se animan y por su particular forma de ver el fútbol”, explicó.
“Al principio me costaba contactarme con él, en un año y medio tuvimos tres charlas nada más. Después me empecé a comunicar con Luciana, su señora, y tuve 10 charlas más, además de la del sábado pasado, después del ascenso”, comentó Borinsky, quien reconoció ver a un Almeyda sobrepasado por la situación, pero feliz por haber cumplido el objetivo.
El escritor explicó además cómo será el formato de la biografía: “De acuerdo a lo que fui recolectando de las charlas la idea es hacer un repaso en tercera persona de cada uno de los temas a abordar: mundiales, representantes, fútbol argentino, su etapa como entrenador, y a lo último realizar una cronología con todo lo que vivió durante el torneo de la B Nacional”.
Y sobre los diálogos que mantuvo con el Pelado, agregó: “A lo último se lo notaba cansado, pensando en cada detalle del campeonato, hablábamos del partido que había pasado y de cómo planificaba el siguiente, se notaba la mala sangre que se hacía por todo”, confesó.
Con gran expectativa y con los miedos lógicos de saber que un mal desenlace en el torneo hubieran tirado por la borda años de trabajo, pero con la satisfacción de escribir sobre un personaje que quedará por siempre en la historia de River, en el momento indicado. Así se siente su autor.
Alma y vida: obra, pensamientos y milagros de un idealista, será publicado el próximo viernes y la semana que viene habrá una presentación oficial con fecha y lugar a confirmar. Un libro de colección para todos los hinchas del fútbol y lectura obligatoria para el mundo millonario, realizado por un hincha de River. Imperdible.
Por Antonella Valderrey

24/6/12

GRACIAS PELADO...

¡¡¡ETERNAMENTE GRACIAS!!!

Mira el festejo alocado de Matias!!





Mira a Matias festejar!!

"De lo mas importante que logré"

River Vuelve: Almeyda cumplió el objetivo

Ascendió River. ¿Cuál era el objetivo? –volver a primera lo más rápido posible-. Es verdad, muchos se imaginaban al equipo dirigido por Matías Almeyda ya ascendido hace cuatro o cinco fechas, pero el nivel de Quilmes, Rosario Central e Instituto sorprendió a todos, porque le pelearon cabeza a cabeza a uno de los equipos más grandes del país.







Millonario nunca llegó a ser un equipo, nunca encontró identidad, y en un solo partido, de los 37 jugados, fue superior al rival los noventa minutos, cuando le hizo siete goles a Atlanta. River siempre generó dudas, fue un conjunto de individualidades. Defensivamente estuvo siempre a la altura de un equipo de segunda división, pero en ofensiva tiene nombres que pueden ganar partidos solos.
Con el resultado puesto y el objetivo cumplido sigo buscando argumentos para defender a Almeyda, porque él fue quien se hizo cargo de este fierro caliente, del que muchos decían que querían agarrar, pero sin embargo estuvieron lejos de acercarse a River para ayudar en el peor momento de su historia. De la boca para afuera son todos hinchas, salvadores y demás, pero yo me quedo con los que dan la cara.
En este caso Almeyda la dio. Quizás prejuzgado, por ser allegado a Daniel Passarella, pero sin estar preparado y cuando había declarado que tenía ganas de seguir jugando decidió cargarse la mochila más pesada del planeta. El Pelado se hizo cargo del grupo de jugadores que mandaron a River ala B, porque otros se fueron, algunos se borraron, y con pibes tuvo que salir a la guerra. Por suerte para él aparecieron los Cavenaghi, Domiguez, Ponzio y Trezeguet, quienes están a la misma altura de él, porque estaban para cosas más importantes que jugar en la segunda división del fútbol argentino.
Almeyda se tiene que quedar a vivir en River, porque Almeyda es River. La falta de experiencia y la presión lo llevaron a cometer errores graves en lo futbolístico, pero sin embargo, 363 días después el Millo volvió a primera, y el Pelado fue el conductor del grupo que logró el ascenso.
Quizás no estaba preparado para ser entrenador, quizás ni siquiera quería, pero cuando hubo que poner la cara puso la otra mejilla. El Pelado no fue el técnico que descendió a River, fue el que lo puso en el lugar que le corresponde, de donde nunca se debería haber ido. Almeyda no vació a River, esos fueron otros. Almeyda no es culpable de estos doce meses de dolor y furia. Porque si no fuera por los otros, por los que estuvieron antes, esto no hubiera pasado y quizás el pelado todavía estaría jugando.
“Ascendió River”, es el título de todos los diarios, es igual de doloroso que “el volvió a primera”.Duele la realidad, porque River dejó de ser, pero no es culpa de Almeyda. Si el Pelado tuvo espalda para bancarse el peor momento de la historia del club, le sobra para dirigirlo en primera.
Yo me imagino y me ilusiono con Almeyda en River y con el Millo campeón en primera, porque se lo merece. Porque él fue el que estuvo ahí, sin estar preparado, quizás porque lo pusieron, pero aceptó y se hizo cargo. Nadie le armó el equipo, nadie decidió por él y no le tembló el pulso para sacar a Dominguez o a Trezeguet, aunque algunos le discuten que debería haber dejado afuera a Cavenaghi.  ¿Saben por qué no lo hizo?, porque Cavenaghi era el capitán, el líder positivo, el jugador que él había elegido para representar al grupo, porque era el emblema de River. Ya demostró con hechos que no va a tener miedo de borrar a ninguno cuando haya que pensar en el campeonato de primera.
Quizás se vaya, quizás se quede, pero si hablamos de merecimientos, hoy por hoy, él único entrenador que merece el banco de suplentes de River es Matías Almeyda. A veces pensó como jugador, en muchas ocasiones actuó con el corazón, se equivocó y lo admitió, pero nunca se bajó del barco. Cumplió el objetivo, el hincha quería ascender, no importaba como. Ahora, con el diario del lunes, déjenlo trabajar tranquilo.

11/6/12

Matías Almeyda, luego del triunfo de River: "Tenemos 180 minutos para volver a la A"


Matías Almeyda, técnico de River Plate, se envalentonó con el triunfo 2 a 1 alcanzado esta noche ante Boca Unidos de Corrientes y resaltó que su equipo está a 180 minutos de "volver a la A", al cumplirse la fecha 36 del torneo de la Primera B Nacional.

"Tenemos 180 minutos para volver a la A. River tiene que estar en Primera el año próximo", destacó feliz el entrenador millonario.

Con un gol marcado por Rogelio Funes Mori, a tres minutos del final, River alcanzó un triunfo agónico, que lo dejó en la punta del campeonato, con 70 unidades, por encima de Rosario Central (69), Instituto (67) y Quilmes (66).

"Vamos partido a partido. La derrota de Instituto (0-2 con Quilmes) del viernes nos dejaba en una situación favorable, si nosotros ganábamos. Y por suerte lo pudimos hacer", expresó Almeyda.

A la hora de analizar el encuentro ante los correntinos, el técnico elogió la "pasión conmovedora de los jugadores. Tuvieron mucha entrega y ganas".

"Estamos a un pasito de cumplir el objetivo", destacó Almeyda, de cara a los dos próximos compromisos: ante Patronato de Paraná (fecha 37) y Almirante Brown (fecha 38).

"No es fácil asumir este tipo de partidos. Fallamos situaciones claras en el primer tiempo, pero lo pudimos ganar en el segundo", agregó el DT. Almeyda se restó méritos por los cambios introducidos en la segunda parte, ya que tanto Lucas Ocampos como Rogelio Funes Mori, dos de los que entraron, marcaron los goles de la victoria.

"Tuvimos suerte. Los chicos que entraron pudieron convertir. Pero todos están cumpliendo bien", dijo. "Siempre intentamos jugar bien, por abajo. Pero, a veces, con el correr de los minutos se nos empieza a complicar. Nos está costando el trámite de los partidos", sostuvo.

El plantel de River practicará mañana, a las 16.00, en el estadio Monumental, a puertas abiertas para la prensa.

Fuente: elsolonline.com

26/4/12

"Si no ascendemos sabés el voleo que me van a dar, je"

En broma pero 100% realista, Almeyda volvió a hablar de su futuro después de junio. Y reveló que en caso de subir, invitará a los festejos a Jota Jota: "Lo quiero un montón".
Se protege del frío. Tiene ganas de esconderse adentro de la campera, camuflarse como lo hizo el sábado para mezclarse entre los hinchas de River en la previa al partido ante Instituto. Pero Matías Almeyda no quiere que le pase lo mismo cuando termine el campeonato, desea caminar con la cabeza bien alta y descubierta. Y sentirse más entrenador de River que nunca. Para lograr esa satisfacción, sabe que el único final posible es el regreso a Primera... “Si no ascendemos, sabés el voleo que me van a dar, je”, bromeó el Pelado.
El DT expresó varias veces su deseo de permanecer “por muchos años en River” y hasta contó que tiene proyectos a largo plazo, aunque en este momento no piensa en el futuro. Su objetivo, su obsesión, es el ascenso. “Mi contrato termina al final del torneo y aún no hablé con Passarella porque no podemos hablar de nada en este momento. Tengo que vivir partido a partido y ahora pienso nada más que en Aldosivi, que sé que nos está esperando con el cuchillo y el tenedor”, sostuvo Almeyda en La Red.
No es la primera vez que el Pelado pone en suspenso su continuidad. Es consciente de que su puesto depende de los resultados más allá de que haya tomado decisiones importantes para el club, como apostar (y acertar) por Ocampos, Cirigliano y Ramiro Funes Mori. Por eso, tras el primer partido del año, que River empató con Brown, dio a entender que alguien lo quería hundir. “Yo no me voy a bajar del barco, salvo que me hagan bajar”, tiró en ese entonces. Ahora, fortalecido por el triunfo ante Instituto, el técnico sigue teniendo claro que el recorrido tendrá poco valor si se falla antes de llegar al final.
Por este panorama, Almeyda insistió en que “¿cómo no voy a festejar la vuelta Primera”? (ya lo había mencionado con énfasis en el Olé de ayer) e incluso contó que tiene pensado invitar a varias personas a la cancha en caso de que se logre el ansiado regreso. En esa lista está nada menos que Juan José López... ”Al Negro lo respeto y lo quiero un montón. Fue uno de los que puso el pecho en un momento complicado y me da pena como terminó. A él lo marcó y no tendría que ser así. Por ahí JJ no puede salir a la calle condenado por el descenso de River y no fue el único culpable. Fuimos todos, hay un montón”, se lamentó Matías. Y agregó que si consigue el ascenso quiere invitarlo para los festejos porque “es una lástima que él no pueda estar cerca de River”.
Si bien su caso es diferente, el Pelado no quiere que Núñez le den “un voleo” y terminar de manera similar a JJ López...

25/4/12

"River empezó a ser el de antes"

El Pelado Almeyda a solas con Olé: asegura que su equipo "vale muchísimo más" que el de JJ, admite que aconsejó a los jugadores que consulten a un psicólogo y anuncia que si ascienden lo va a festejar como loco. Y con la piel de gallina, es un hincha más: "Se terminó el mito de la mitad más uno".
"River empezó a ser el de antes”, resalta Matías Jesús Almeyda, y se saca la capucha del buzo para firmar un nuevo autógrafo a una empleada del club que suspira al regalarle una foto. “Empezó a ser el de antes porque hay un proyecto, se intenta jugar como se jugaba siempre y otra vez el capital son los pibes del club”.
Otros pibes, los que vienen de entrenarse en el baby, pasan, se frenan y se asoman a la antesala que da a la puerta maratón. Los enanos, en puntitas de pie, repiten el procedimiento de los adolescentes que recién terminan de cursar la carrera de periodismo deportivo y de las curiosas cincuentonas que lograron sortear la implacable seguridad aunque los lunes el club esté cerrado.
Al verlo con una estética similar a la que usted aprecia en la página de al lado, todos, chicos y no tan chicas, arquean las cejas y fruncen la nariz. No entienden, pero al menos esta vez lo reconocen. Y vuelven a mirarlo para confirmar que es él, celular en mano, bolsita de nylon con una carta que le entregaron en otra. El encapuchado que ahora se pone la camiseta con la banda roja es el mismo entrenador que, camuflado, se entremezcló en medio del hormigueo del Monumental unas horas antes de la final con Instituto para sentir lo que sienten quienes ahora lo miran a él. Porque aunque sea curioso y paradójico, es así: los hinchas quisieran ser Almeyda, y Almeyda, a veces, quisiera ser un hincha. Sólo eso.
Antes de irse a su casa a cenar con sus tres hijas y su mujer, Luciana García Pena, y a relajarse un ratito mirando National Geographic o History Channel y no Graduados o Lobo, por ejemplo, “porque la televisión está en retroceso”, el Pelado preferiría taparse el rostro una vez más, porque ya sabe con qué va a encontrarse. “El que me levanta la barrera en mi barrio es de Boca y siempre me carga. Entonces, un día pasé y le dije: ‘La próxima vez que vos estés delante de mi auto, te voy a pisar. Y te lo digo en serio: te voy a chocar’. Y él sonrió, pero yo lo voy a chocar de verdad, eh. A mí no me gusta que me carguen porque yo no cargo a nadie. A nadie. Y aunque parezca que soy recontracalentón, la verdad me enojo poco”.
-Evidentemente no te cargó más, porque no saliste en los diarios por haberlo pisado.
-No, no. Ahora me saluda bien. Yo le respondo: ‘Buen día, buenas tardes’ y ya está. Cada uno tiene que tener su lugar, pero a veces no pasa. El otro día, por ejemplo, fui a ver una exposición de barcos y salió una señora grande y me dijo ‘a ver si te vas al entrenamiento y ganamos el sábado en lugar de mirar barcos’. Y yo le contesté: ‘señora, haga lo suyo, que yo también tengo mi vida’. Porque también puedo salir a ver algo o puedo ir a comer, ¿o no? Por eso, ven, no salgo mucho.
-Estás obligado a vivir en una burbuja.
-Este año, sí. Este año, sí. Por eso me aíslo, o me voy al río, o al campo, o voy al cine a la función de las 12 de la noche aunque lo hice pocas veces porque a mi señora le gusta pero yo quedo cansado de verdad, o me camuflo como hice el otro día antes del partido con Instituto.
-¿Cómo se te ocurrió la idea de camuflarte entre la gente el sábado?
-Porque si salgo sin nada, me conocen y me tengo que detener a hablar, porque yo soy muy respetuodo de la gente. Y quiero vivir algunos momentos como los vive una persona común, sin que nadie te mire. De repente voy a pasear con mi señora y mis nenas, y no puedo estar. Y camuflado ya anduve por muchos lugares. A veces iba al supermercado a hacer las compras así. Porque no me bancaba que me dejaran pasar por ser conocido. No me lo bancaba.
-¿Por ser Almeyda no podés vivir como alguien “normal”?
-Sí. Por la exposición, no puedo.
-¿Y qué cosas de una persona común hace el técnico de River?
-Un montón. Corto el pasto en casa, juego a la pelota con mis amigos, ehhh, hago las compras... Pero bueno, llega un momento en que después me cansa todo esto de estar tan expuesto y entonces, le meto un freno. Hoy, siendo técnico, cada vez que salgo le tengo que dar explicaciones a alguno. Y no siempre me hacen las preguntas de buen modo. O está el que te grita ‘¡eh, gallina!’. Y a mí no me da lo mismo.
-¿Tuviste que plantarte ante alguien?
-No, salvo con el de la barrera de mi barrio que les contaba, por suerte no.
-¿Y si en el supermercado te tiran un paquete de yerba?
-Le tiro la góndola, je. Pero la mayoría de la gente es respetuosa.
-A propósito: ¿sabés a cuánto se fue el kilo? -No, ni idea. Lo que meto al changuito, lo meto. Por suerte hoy lo puedo hacer. Tuve un tiempo en que miraba y contaba, y hoy más que nada cuenta mi señora. Y antes de que me pregunten, en colectivo no viajé nunca más, y no quiero viajar tampoco. En tren viajé, en micro de larga distancia hace tres años, un día que me fui a Pinamar. Pero no quiero viajar más. Si viajé demasiado, y lo sufrí. Me bañé mucho tiempo con agua fría y hoy cuando el vestuario de River tiene agua fría, no me baño. Me dicen ‘qué, ¿te agrandaste?’. No, me cansé. Ahora tengo la posibilidad y quiero el agua caliente.
-¿Podés disfrutar de ser vos?
-Sí. Y estoy feliz de ser Almeyda, con todo lo que estoy viviendo. Y ojalá lo pueda coronar con mi deseo. Se lo pido a Dios que se pueda concretar. Porque ahí está la alegría de un montón de almas. Y el dolor tan grande que le ocasionaría a otros... Entonces pido por ellos (se ríe).
-Hablando de “ellos”: ¿aceptarías ser técnico de Boca?
-No, nunca. Nunca. Yo soy de River. Yo nací acá. Así como camino entre la gente antes de los partidos para sentir otras sensaciones, viví tres meses en un lugar como éste que compartíamos 30 jugadores. Muchos pensarán que lo digo para quedar bien, y no. Es porque lo siento: a River lo llevo en lo más profundo de mi corazón. Están mi familia y mis amigos, y después viene River.
-¿Seguis pensando que son la mitad más uno?
-Ahora somos más. River es impresionante. Se terminó el mito de que ellos son la mitad más uno, y está demostrado en cada provincia que vamos. Porque Boca sale también a las provincias, eh. Y hay algunas a las que ha ido y no llenó la cancha. Nosotros llenamos en todos lados. Yo siempre digo que si River sigue creciendo, al Monumental habrá que hacerle tres bandejas más. Y las llenará.
-Vos que te preocupás tanto por tu imagen, ¿no tenés miedo de que te consideren un vendehumo por esto?
-Si es verdad... El partido más visto del otro día fue el de River. Y si ven a las recaudaciones de los cuatro últimos campeonatos, el que más recaudó fue River. No creo que mientan tanto los números. Aunque pueda resultar demagógicoo, lo puedo decir porque lo caminé. Contra Instituto eran las ocho y media de la mañana y ya había gente acá.
-Bastante lío tenés en tu cabeza. ¿Realmente querés sumarte otro y jugar la final de la Copa Argentina contra Boca?
-El que quiere ser campeón tiene que jugar con todos. Pero primero que estemos ascendidos y ahí sí, después la jugamos...
-¿Te gustaría festejar el ascenso en el paraavalanchas?
-En cualquier lado lo festejaría. Sería el logro más lindo de mi vida deportiva. Por suerte puedo disfrutar de los partidos y también de los hinchas. Al final de mi carrera, mientras jugaba, pude mirar: pude ver a mi familia en la cancha, pude ver a la gente saltando, interpretar las canciones. Y de ir, iría arriba. Voy a confesar algo: de jugador nunca fui a una tribuna. Nunca. Porque no acepto los comentarios. Para pelearme con un hincha, prefería verlo por tele.
-¿Es verdad que si vuelven a Primera te vas a tatuar el escudo?
-Sí, me haría cualquier... No, cualquier cosa no porque se puede llegar a pensar mal. En realidad, alguna vez tuve pensado eso, pero ahora no hay tiempo para programar: hay que pensar en el domingo.
-¿Y cómo vas a hacer para que no se relajen después de la gran victoria contra Instituto?
-Este River lleva una gran ventaja respecto del que jugué yo: en aquel nos relajamos un montón de veces y nos fuimos a la B. Acá no hay tiempo para eso ni para creerse nada. Y los jugadores lo tienen asumido. Hay que jugar todos los partidos como contra Instituto. Con esa entrega, solidaridad, compromiso y convicción. El sábado jugaron un partido de hombres. Perfecto. Esa es la idea, pero no siempre sale.
-¿Un planteo como el del sábado levanta tu autoestima?
-No, levantaría mi autoestima si fuera egoísta y pensara en mí. Y yo pienso en River, como cuando me decidí por Ocampos o Ramiro Funes Mori. Lo hago porque creo que a River le viene bien. Hoy tiene un plantel que vale mucho dinero, muchísimo más que el River en el que jugaba yo. Y soy gran parte de esa apuesta económica. De hecho, hay un montón de clubes que quieren a Ocampos, Abecasis, los dos Funes Mori. River empezó a valer. Empezó a ser el de antes. Pero estamos en la B Nacional.
-¿Te duele cada vez que decís ‘estamos en la B Nacional’?
-No, porque lo estoy afrontando. Soy realista. Y nunca subestimé a nadie. Ese dolor que tienen muchos que dicen ‘estamos en la B Nacional’... Y sí, nos lo merecimos y acá estamos: afrontándolo y poniéndole el pecho. Escucho que algunos dicen que si salimos campeones, no tenemos que festejar. ¡¿Cómo no vamos a festejar?! El que no festeja es porque se cree más que el resto. Y eso en mi vida no existe.
-¿Cuánto envejeciste en estos diez meses?
-Muchos me han dicho: ‘te veo peor, avejentado’. Lo que pasa es que el cansancio mental es grande. Yo estoy todo el tiempo pensando. Y seguramente está reflejado en mi cara y en mi cuerpo.
-¿Te sentís agotado a esta altura?
-No. Me siento con una fuerza terrible.
-¿Un año como técnico de River a cuántos equivale en otro equipo?
-Este año de River son siete de otro técnico, je. Siete en uno estoy haciendo.
-¿Ya te sacó canas?
-No, me está sacando pelo, que es lo que más me molesta. No se me cae pero por las dudas lo estoy tratando todas las semanas. Y arrugas. Soy el único técnico que en todos los partidos tiene un plano de cerca. Nunca lo vi. Y me matan con las arrugas, eh. Lo mismo pasa con la parte técnica: me analizan más a mí que al equipo, y tendría que ser al revés.
-Ahora se dice que te recibiste de técnico.
-Y lo mismo dijeron cuando saqué a Cavenaghi y al Chori. Y fue algo normal. El jugador no tiene que entender las decisiones sino aceptarlas. Si no, esto pasaría a ser un colegio. Pero hay cada crítica...
-...
-Igual que con los goles: tendríamos que meter 100 para que todos estén contentos. Pero es imposible ser como el Real Madrid. Estamos en la B Nacional. ¡En la B Nacional! Y todos se tienen que dar cuenta y ser conscientes de dónde estamos.
-Cansado, con más arrugas y menos pelos, igual te las arreglás para jugar al fútbol con amigos.
-Sí, Tenemos un equipo con Chamot, Roa, el kinesiólogo Marcos Loyarte, Amato y su hijo, el Beto Acosta y el suyo.... Y jugamos un torneo de 11 en Nordelta. Somos España nosotros. Pero como es abierto, hay pibes jóvenes que van muy rápido.
-¿Y de qué jugás?
-Ahora juego libre. Ya me cansé de correr...
-¿Sos como el Chori, digamos?
-Y, no llego a tanto.
-¿El Maestrico González al menos?
-No, no. Estoy lejísimo. Me canso rápido ahora. Desde que arranqué como técnico no me entrené más. Y fumo. Y duermo menos.
-¿Cuántos fasos te fumás por día?
-Y, la verdad, los días de partido fumo bastante. En la semana fumaré cuatro, cinco, siete por día. Pero ojalá pueda dejar...
-¿A tu psicóloga le decís que el 80% del ascenso va a ser suyo?
-No, si el que se sienta y viene acá todos los días soy yo.
-¿No vas a compartir el premio con ella?
-No. Con ella hablo de mis problemas personales. Yo también tengo otra vida: no es sólo fútbol lo mío.
-¿En el diván no analizás el tema de los celos de Cavenaghi con Trezeguet, por ejemplo?
-No, porque estoy muy tranquilo y confiado en cada decisión que tomo. La psicóloga influye en mi vida, pero hablo mucho con mi señora, también. En ella tengo una gran descarga. Analiza un montón y también escucha un montón de cosas.
-¿Qué te cuenta que le dicen los hinchas en la Belgrano baja?
-Que siempre tienen palabras de aliento para mí. Pero ya le dije: no quiero que mi viejo venga más a la cancha porque sé que es imposible que de las 60 mil personas me quieran todas. Y son 60 mil técnicos. Pero bue, mi señora viene con mis nenas y las esposas de los jugadores.
-¿A ella, como hincha, le gusta cómo juega el equipo?
-Sí.
-¿Y qué crítica te hace?
-Ninguna. No tiene permitido hacerme críticas.
-Nunca te dijo ni un ‘poné a Trezeguet’.
-No. Sabe que mi mente tiene que estar fría para decidir. Si tengo que escucharla a ella, a mi papá, a parte de la gente conocida, mi cabeza no estaría para nada fresca. Y las decisiones las tomo yo. Siempre.
-¿Por la presión que tienen, a los jugadores les recomendaste que consulten a una psicóloga?
-Yo les aconsejo que tengan un psicólogo personal. En el fútbol, donde pasás de la montaña al pozo ciego, es importante tener un análisis de afuera. Y ya se está tratando el tema de poner psicólogos en las Inferiores. Considero que dentro de un proyecto tendría que haber gente capacitada para hablar del grupo. Porque cuando los grupos están unidos, marcan la diferencia. El ejemplo de eso es el famoso vuelo de los gansos: los gansos hacen una demostración de lo que es el compañerismo cuando vuelan en forma de V. No hay líderes. Uno va primero, y cuando se cansa va a la parte de atrás y otro pasa adelante; cuando uno se cae, bajan tres a agarrarlo; nunca un compañero queda solo. El fútbol es lo mismo, y yo lo explico de esta manera. Si el grupo está unido de verdad, con sinceridad, sin egoísmos ni envidias, los equipos crecen. Porque en la cancha no es lo mismo: si te saludo mal, te voy a dar la pelota igual..
-¿Esa frase es para un twitter? ¿Para cuándo tu cuenta?
-Nunca. No los entiendo y me volvería loco. Con decirte que ya no quiero tener más teléfono. Creo que en una semana más no tengo más celular.
-¿Podría vivir sin celular el técnico de River?
-Sí, ¿cómo que no? Cuando debuté en Primera no había celular y estaba bárbaro. Hoy me llegan millones de mensajes al celular y no todos son positivos. Hay mucha gente que quiere que mi mente se desestabilice. Y yo los leo y me hace mal. Por eso no quiero tener más teléfono.
-¿Qué tipo de mensajes te perturban tanto?
-No son amenazas, pero sí provocaciones y otras cosas que no quiero escuchar. El que cree en mí, que crea. Y el que no, que no me escriba nada.
-¿Vas a las reuniones de padres del colegio?
-Cuando tengo tiempo, sí. Desde que arranqué a ser técnico va más mi señora, pero cuando puedo, estoy. Soy un padre presente. Y viste que los colegios católicos hacen eso de la catequesis familiar y está bueno, voy, me gusta.
-¿Te molesta que en ese ámbito algún padre te haga un comentario del descenso de River?
-No, a mis nenas sí las cargan los chicos. Pero a mí me conocen y lo que menos hablamos es de fútbol. Por eso voy. Ahí es donde siento que soy parte del resto de la jauría (se ríe).
-Tu nena te había dibujado como un león vencido. ¿Cómo creés que te dibujará en junio?
-Como el rey de la selva. El verdadero rey de la selva.

Fuente: Diario Olé

15/4/12

Conferencia de prensa de Matias

“A Instituto lo estamos esperando”

Almeyda repitió elogios para el puntero pero tiene mucha confianza en que “se le puede ganar y achicar la diferencia”.

Como hincha, es un partido que quiero ver. Y como técnico, un partido que quiero dirigir”. Matías Almeyda trata de aclarar que el duelo del sábado que viene ante Instituto no es definitorio, pero lo vive con la pasión de una verdadera final. “Yo dije que es uno de los equipos que mejor juega en la Argentina y lo estamos esperando, claro. Va a ser un partido lindo, un gran espectáculo, y esperamos poder achicar la ventaja que nos lleva”, dijo el Pelado.

El DT de River no se pone colorado al reconocer el alto nivel futbolístico del puntero del campeonato. “Muchos se dieron cuenta recién ahora de lo bien que juega Instituto, pero yo lo supe desde la tercera fecha. No te podés equivocar porque lo pagás sacando del medio”, regaló flores Almeyda. Aunque enseguida remarcó que “nosotros estamos a la altura de ganarle, ya lo demostramos cuando jugamos en Córdoba, donde le cortamos los circuitos de juego y nos perdimos muchos goles”, recordó Matías. Y contó que espera “que ahora salga un partido similar pero con la diferencia de que podamos convertir las situaciones que generamos para poder quedarnos con los tres puntos”.

A pesar del bajo rendimiento colectivo de River, la confianza del Pelado para recibir a Instituto en el Monumental se basa en la propuesta del rival. “Es un equipo que propone otra cosa. Va a ser un partido abierto y nosotros en esos espacios podemos encontrar el funcionamiento que venimos buscando. E estamos acostumbrados a que los rivales nos hagan planteos cerrados y con Instituto va a ser diferente”, detalló el entrenador sobre cómo se imagina el que puede ser el partido del campeonato.

De todas maneras, Almeyda tiene claro que, cualquiera sea el resultado ante Instituto, el torneo no se termina el sábado. “Es importante porque podemos acortar la diferencia, pero después quedan muchas fechas por delante”, dijo, con la tranquilidad que le dio el triunfo ante Huracán. Para el Pelado fue un alivio porque apostó fuerte con los cambios y le salió bien. “En el segundo tiempo el equipo tuvo otra entrega y por eso pudimos ganar”, elogió, y también destacó que “no es fácil jugar con la presión de estar obligados a ganar; a mí me tocó estar en momentos difíciles de River y sé que la pelota parece de fuego”.

Es cierto, lo que quema en Núñez es el deseo de volver a Primera. Y para calmar un poco esas llamas vendría genial un triunfo ante Instituto. Almeyda y todo River lo esperan.