22/2/12

Fuerza Delta

Almeyda repitió la cábala de la semana pasada: llevó a los jugadores a una isla en Nordelta para comer un lechón asado por su papá, pescar y generar mística.

El asado a punto o quemado a lo bonzo? ¿Las mojarritas se sacan con caña o con mediomundo? ¿Y los bagres? ¿Y las palometas? ¿Y la bogas? Más que meditar en torno al burocrático artículo 225 o a los Desamparados de San Juan, los jugadores de River ejercitan los martes otras inquietudes. Cerca de un buen fueguito y al borde de uno de los brazos del Delta, las inquietudes se llaman comer y pescar. O pescar y comer. Bah, lo mismo da: el objetivo esencial del baqueano que comanda la excursión, Matías Jesús Almeyda, es que el grupo encuentre su momento de profunda intimidad a orillas del río. Un River Mystic, tal cual la película con Sean Penn.

Es que la mística explica el encuentro fuera de horario laboral. Ya van dos semanas con una rutina que se repite: entrenamiento en el Buenos Aires Football y posterior caravana hasta Nordelta. El papá de Almeyda se arropa de asador profesional. Los comensales -o los aspirantes a pescadores- llegan cada uno con su plato, cubiertos y los vasitos descartables, como en un picnic colegial. Allí, bajo el sol de una ciudadpueblo privada, el objetivo es que nadie se prive de sentirse parte del grupo River.

La excursión es estrictamente reservada para futbolistas y cuerpo técnico. Comenzó en aquellos días en que Almeyda sintió que lo querían mover del bote. Sus jugadores, entonces, le tiraron un par de remos de apoyo. Varios sugirieron que se bajarían junto con este capitán-DT. Pero enseguida la corriente del río cambió. Aparecieron los triunfos contra Chacarita e Independiente Rivadavia de Mendoza. ¿Casualidad o efecto de la magia de los asados y pescados? La respuesta es que los goles de Ocampos, Cavenaghi, Chori y Trezeguet ayudaron a creer en ese pariente tan cercano a las coincidencias que en el fútbol se denomina cábala.

Ayer fue martes. Otro martes para embarcarse a esa isla mística. Primero hubo que esperar a que Trezeguet y el Maestrico González finalizaran la sesión de kinesiología para emprender el paseo. Luego hubo que advertir otras situaciones. “¡Indio, tranquilo, lleva vasos solamente para vos!”, le tiraba unas cuantas ironías Cavenaghi a Vega. Nico Domingo paseaba ante el grupo sus conocimientos teórico-prácticos sobre tanzas, boyas y anzuelos. ¿Cuál será el secreto? El secreto es evitar que alguna vez suceda lo de otros reconocidos vestuarios. Es saborear el lechón que ayer preparó don Almeyda. Es creer en esta Fuerza Delta (o del Delta) para lo que viene.

Fuente: Diario Olé

21/2/12

A 20 años

20 años, toda una vida. Hace dos décadas que el actual DT de River Plate, Matías Almeyda, debutó en la Primera del Club. Fue un 21 de febrero de 1992 frente Unión de Santa Fe, en un encuentro que finalizó en victoria del Millo por 2 a 1. Por aquel entonces el equipo se encontraba bajo la conducción técnica de Daniel Passarella, actual Presidente. Pero ese partido se llevó consigo más que un triunfo: pasará por siempre a la historia como el día en que el Pelado jugó su primer encuentro oficial con la Banda.
El nacido en Azul realizó las inferiores en Núñez y, luego del debut, brilló en el mediocampo. La década del '90 lo vio crecer y afianzarse en la mitad de la cancha junto a Enzo Francescoli, Marcelo Salas, Ariel Ortega, Marcelo Gallardo, Leonardo Astrada, Ariel Ortega, entre otros. Fue clave para la obtención de la Copa Libertadores en 1996, año en el que también formó parte del plantel que obtuvo el Apertura. Brillantes fueron sus actuaciones en River, en la Selección Nacional y en Europa, donde vistió la camiseta del Sevilla (vendido por una cifra millonaria), Lazio, Parma, Inter y Brescia.
En 2004 regresó a Argentina, a Quilmes. En 2006 volvió a irse del país: lo esperaba Noruega. Tres años más tarde, River Plate. El 30 de agosto de 2009 (en el 4 a 3 ante Chacarita) retornó al club de sus amores, sintió nuevamente la Banda sobre el pecho, a la hinchada aclamarlo y vibró con el Monumental. Tras cuatro años retirado, Almeyda volvió a escribir historia en Núñez. En una nota realizada en 2011, dijo no recordar mucho lo que sintió en su debut oficial, por el '92, "pero el día que volví a la actividad recuerdo todo: miraba a la gente en las tribunas, el cielo... Fue muy profundo, estaba lleno de sentimientos".
Pasaron 20 años. Ese chico que jugaba por un kilo de naranjas en su pueblo natal hoy tiene 38. Supo alcanzar la gloria: tres torneos Apertura con River, tres Copas de Italia, dos Supercopas, Recopa y Liga italiana. Libertadores, medalla plateada en los Juegos Olímpicos de Atenas. Dos participaciones en Copas del Mundo.

Dos décadas de máxima entrega por los colores, por el Club, por la camiseta. Hoy, la familia millonaria tiene el orgullo de contar con el ídolo, Matías Almeyda, como DT. Hoy, a 20 años de su debut en la Primera. Gracias por todo Pelado.

13/1/12

Almeyda confirmó a la dupla: "Tengo dos goleadores y hay que aprovecharlos juntos"

Matías Almeyda brindó una conferencia de prensa previo a jugar con Estudiantes de La Plata por el torneo de verano (mañana desde las 22.10) y tocó cada uno de los temas que hacen a la vida de la institución "millonaria", que intentará imponer su jerarquía en la segunda parte del campeonato y así regresar a la Primera División.

En las prácticas, el "Pelado" evidenció sus ganas de combinar a Fernando Cavenaghi y David Trezeguet en la delantera y hoy confirmó que "tenemos dos goleadores y hacía mucho tiempo que no contábamos con jugadores así, más Funes Mori que tiene un futuro enorme. Como entrenador estoy muy contento. A Bielsa lo criticaban por no poner juntos a Batistuta y Crespo, pero yo, si están bien, los voy a poner y sino buscaré alternativas".

"Estoy muy agradecido a la dirigencia porque desde el momento en que arranqué como entrenador siempre me consultaron sobre las incorporaciones y me trajeron a quienes yo pedí. Tenemos gente de experiencia, que pasó por el club, David que tiene una carrera envidiable y con un desafío importante", aseguró sobre la llegada de los prestigiosos refuerzos al elenco de Núñez.

Luego le dedicó algunas palabras a los recién llegados. Sobre Ponzio afirmó que "me puede cumplir varias funciones, tiene buen despliegue, buen tiro desde afuera del área, con gol". Mientras que sobre el punta franco-argentino indicó que "está haciendo una pretemporada inteligente, cuida su físico hasta cuando se baja de la cama. Lo veo en los pasos que hace, en los movimientos y yo también hacía lo mismo". Y deseó para ambos: "Ojalá aporten cosas importantes, que muestren aquellas cosas que los hicieron destacar en los clubes donde jugaron".

También reveló que pondrá suplentes en el Superclásico del 29 de enero porque "nuestro objetivo es el 4 de febrero, tenemos que ganar ahí para llevar a River a la Primera". Igualmente comenzó a vivir los duelos clásicos y dijo que "se juegan siempre para ganar, es el rival directo y siempre le queremos ganar. Va a ser el primero mío como técnico y esperamos hacer bien las cosas, que salgan positivas".

El ex jugador de la institución se enojó por la programación de los torneos de verano y marcó que "en Europa se juegan estos partidos después de tener 40 días de vacaciones y los grandes juegan 40 minutos cada uno nada más. Esto tiene que servir para lo que viene". Y completó: "Contra Estudiantes me sirve, es uno de los mejores equipos, con hombres de Selección, de trayectoria y gente como Verón. Sirve porque estamos en otra categoría".

Y cerró con elogios hacia las principales autoridades del fútbol argentino: "Quiero agradecer a la AFA y a Julio Grondona, venir a este predio me significó una alegría enorme. Estuve ocho años en la Selección, no gané cosas importantes pero el sentimiento es algo especial. Como lugar de entrenamiento es uno de los mejores del mundo, lejos. Como se hablan de las cosas malas, también hay que hacerlo de las buenas. Es todo magnífico y quiero felicitar a esa gente".

Fuente: Infobae

10/1/12

Para nada Pelado

Luego de ocho años, Almeyda volvió al predio de la AFA. “Me trajo muchos recuerdos”, sostuvo.

Para muchos fue un deja vú. Para otros, no tanto. El predio de la AFA es conocido por varios de los profesionales y también por unos cuantos de los pibes que están haciendo de sparrings y que ya tienen experiencia con las selecciones juveniles. Sin embargo, para uno de los integrantes de la delegación de River la llegada a Ezeiza fue especial: Matías Almeyda. Hacía mucho que el ahora técnico no pisaba el predio que habitualmente utiliza la Selección. Pasó casi una década desde que vistió por última vez la celeste y blanca, el 19 de noviembre de 2003, cuando enfrentó a Colombia. Claro que por ese entonces el plantel se concentraba donde ahora lo hacen los Sub, ya que no existía el Complejo 2 que estas dos semanas alojará a River. “Ayer (por el domingo) cuando entré, me trajo muchos recuerdos a la cabeza. Yo pasé ocho años acá adentro”, comentó al pasar el Pelado, que bromeó con la temperatura: “Estamos bárbaro, pero nos vamos a tener que comprar esos gorros de los chinos para atajar un poco el sol”.

El DT se sorprendió por la renovación y los cambios que encontró en su regreso al predio de Ezeiza. Las comodidades en cuanto al alojamiento, el estado de las canchas y los espacios de entrenamiento bajo techo le permitirán sacarle el máximo provecho y así exigir a sus muchachos en la preparación para cinco meses decisivos en la historia de River y, también, en la suya como entrenador. Las muchas camisetas de Messi que adornan las paredes de la concentración deberán ser la motivación para ganarse al menos el bronce en Núñez.

Fuente: Diario Olé

3/1/12

"Quiero dar la vuelta"

Almeyda saca pecho y dispara contra los que dicen que River no debería celebrar el ascenso. "No me importa si es en la B, la C o la Z". Dice que va a ser complicado pero asegura que subir sería "lo más lindo que me dio el fútbol".

Matías Almeyda, por mucho que lo ironice su apodo, habla sin pelos en la lengua. Por eso carga de esa manera contra los súper del verano, porque sabe que se puede venir la gastada y, él, millo hasta los huesos, no se las quiere bancar. El ascenso es su obsesión desde que asumió como técnico en River, y por eso no le tiembla el pulso para afirmar: "Esto se festeja, ¿cómo no se va a festejar? Eso es parte de la soberbia que tenemos. ¿Quiénes somos para no festejar? Yo quiero dar una vuelta olímpica, no me importa si es la B, la C, la D o la Z. Yo quiero festejar el ascenso".

El Pelado piensa el ahora, pero también recapacita sobre lo sucedido y, en diálogo con ESPN reflexiona: “A la B no se va en dos partidos. River no se fue a la B por el último año que hizo. Yo me fui a la B como jugador dejando el alma, no me fui a la B robando cosas. Yo volví apara ayudar a mi club y no pude”. El hincha lo sabe, por eso es ahora más ídolo que nunca. “Metimos el lomo en un momento muy complicado. Hay pibes que han dejado el alma y las cosas no salieron bien".

Por último, Almeyda habló del futuro inmediato. Por un lado, la posibilidad del regreso de Leo Ponzio a Núñez, que a las claras lo ilusiona: “Futbolísticamente creo que está muy bien y puede aportar un montón de cosas y humanamente puede aportar muchas más a este grupo que necesita de jugadores hechos que puedan llevar por buen camino a los más jóvenes".

Y para cerrar, le dio un baño de realidad a lo que se espera en el reinicio del campeonato: "Los primeros dos meses de este reinicio de campeonato creo que van a ser más complicados de los que pensamos. Vamos a tener que estar con la espalda bien ancha para aguantar un montón de cosas". Almeyda ganó títulos a montones en su carrera pero no duda en afirmar que ascender a River: "va a ser el premio más lindo que haya tenido en el fútbol".

Fuente: Diario Olé

Almeyda advierte: "El Superclásico va a ser un desastre"

Cuando quedan apenas 22 días para el primer Superclásico, Matías Almeyda se volvió a manifestar en contra de los dos partidos de verano entre River y Boca, en Chaco y Mendoza. Para el técnico de River "los campeonatos de verano no sirven para nada" y son foco de conflictos.


"Jugar un clásico es lo más lindo que tiene el fútbol, pero no es el momento de jugar este clásico. Es un peligro. Ojalá que no pase nada", arrancó Almeyda en ESPN. Y siguió: "No están dada las circunstancias porque River está en la B Nacional y Boca es el campeón de la A. ¿El hincha de River se va a bancar las cargadas? ¿Nosotros en el hotel nos vamos a bancar eso? Va a ser un desastre".


El Pelado también criticó las fechas de disputa de los dos partidos con Boca (el 25 de enero en Chaco y el 29 en Mendoza). "Vamos a jugar el segundo encuentro el 29 y el 4 arrancamos nuestro campeonato. No voy a poner el mejor equipo, si se me lesiona algún jugador después qué hago", indicó.

Respecto del futuro de River, el entrenador fue claro: "Lo que menos pienso es que River no va a subir, pienso que River va a subir. Vamos a tener que estar con la espalda bien ancha para aguantar un montón de cosas. Yo quiero dar una vuelta olímpica, no me importa si es la B, la C, la D o la Z. Quiero festejar el ascenso. Ojalá pueda llevar a River a la A porque va a ser el premio más lindo que haya tenido en el fútbol".

Fuente: Clarin.com

2/1/12

"Lo mejor está por venir"

Luciana García Pena, la esposa del Pelado, dice: “No veo la hora de que llegue junio para volver a la A”.

Es el sostén emocional. Es la que aplaude a su lado. Es la que alienta a Matías Almeyda para esta aventura que durante este año transitará su etapa crucial. Es Luciana García Pena, la esposa que espera grandes noticias para el año que comenzó con augurios de un futuro en el que regrese la alegría.

-Lo mejor está por venir. Y el gran deseo de todos es que River vuelva a estar en el lugar que se merece: en la A. No veo la hora de que llegue junio para que eso suceda. Porque no sólo sería una alegría enorme para todos los riverplatenses sino, además, un logro de Matías como DT. Sería una coronación para él.

-¿Cómo fue la adaptación de ser la esposa del capitán a la del DT de River?

-Aunque ahora esté menos en casa, fue buena. La familia en pleno se fue acostumbrando a la nueva vida. Eso sí: sufro mucho más que antes los partidos.

-¿Ya te acostumbraste a las críticas o todavía te falta un tiempo?

-Es difícil. Es cierto que padezco más sus decisiones porque sé que está en la mira de todos, pero siempre estaré al pie del cañón, haciéndole el aguante.

-¿En qué cambió el Almeyda que recién había asumido al de fin del 2011?

-Lo noto más comprometido, está parado desde otro lugar. Su paso de jugador a técnico fue muy rápido Aunque en la cancha también se cargaba el equipo al hombro, hoy está comprometido de otra manera.

-¿Qué es lo que creés que lo destaca como DT?

-Tiene pasta, sabe hablarle a los jugadores, sabe cómo hacer para que entiendan el mensaje. No es fácil hablar con chicos tan jóvenes y menos con jugadores que han sido compañeros. Pero Matías es muy humano y muy respetuoso y sabe cómo generar una buena respuesta de sus dirigidos. Por eso da tanta bronca perder y mucho más cuando jugaron bien. Y las críticas desmedidas lo afectan, aunque sabe que el folclore del fútbol es así. Pero también tiene claro que con trabajo, sacrificio y humildad, las cosas se van a dar.

-¿Para la familia cambió en algo el hecho de que Boca haya salido campeón justo este año?

-No. Cuando pasan cosas así no me fijo. No nos hizo ni bien ni mal. El objetivo de todos es otro: ascender. Y lo que haga Boca no cambia nada.

-¿Te lo imaginás a Matías dirigiendo en Europa o un sueño así se sueña un poco más adelante?

-No todavía. Vivimos el hoy y nuestra realidad, hoy, es River. Pero lo que sí es seguro es que adonde vaya lo voy a seguir, como lo hice siempre. Y voy a estar en las buenas y en las malas, como estuve siempre.

Fuente: Diario Olé

"Mi deseo para el 2012 es uno solo"

Almeyda tiene una obsesión para el año que empezó. Y para cumplir con lo que se propuso no desenchufa ni un segundo, espera a Ponzio y anticipa un equipo con el Chori, Cave y Trezeguet juntos.

Cuáles son tus tres deseos para el 2012, Matías?

-Mi deseo es uno solo. Y todos lo saben. Pero no lo voy a decir, je, así se me cumple...

Al levantar la copa en la medianoche del 31, en Azul, junto a toda su familia pero esta vez sin servilletas por el aire, Matías Almeyda pensó en salud, paz y amor sin demasiada pretensión de originalidad. Sin embargo, en su lista de anhelos hubo uno prioritario, que no por conocido deja de ser un ferviente objetivo: el ascenso de River.

Su afán por devolverlo a Primera es tan grande, casi obsesivo, que por eso resignó unas vacaciones en familia en Miami o les sacó horas de compañía a sus hijas en el descanso en Nordelta. Sin descanso, telefoneó a Teo Gutiérrez y David Trezeguet para conocer de sus bocas si querían sumarse a su proyecto. Siguió en contacto con Passarella para monitorear el tema Ponzio, “un jugador importante que me propusieron los dirigentes, me va a servir y seguramente se va a confirmar en los próximos días”. Habló tupido con Gaby Amato, aunque también handeó a Chamot, Roa y el profe Alejandro Kohan, los otros integrantes de su cuerpo técnico. Se ocupó de la programación de la pretemporada porque quiere llegar sin ningún sobresalto al miércoles. Apenas se tomó cuatro días en su ciudad, donde a la hora del brindis se permitió proyectar su deseo. “Dios quiera que el Año Nuevo sea mejor. Y aunque hasta la mitad el 2011 fue feo, después empezamos a recuperar cosas positivas de la historia del club. Y la idea ahora es redoblar la apuesta: fuimos muy criticados por haber salido jugando y dejar pelotas peligrosas pero vamos a seguir insistiendo hasta que salga”, confirma con la convicción que lo caracteriza mientras el champagne burbujea a su alrededor. “Es que pretendemos volver a ver buen fútbol. Si no, sería más fácil dársela al central y que le pegue largo para el 9. Pero no es lo que quiero para River”, insiste. Y se alegra porque “en la B se intenta jugar más al fútbol que en la A. Hay equipos como Instituto, Central, Boca Unidos o River que lo hacen, a diferencia de la A, donde salvo Vélez, Estudiantes, Godoy Cruz o Lanús, los demás intentan otra cosa”.

Su búsqueda es clara. Subir. Subir tocando. Subir atacando, por más que los números hoy indiquen que debe arrancar mirando a los cordobeses desde abajo en la tabla. Y él, con un equipo en pleno proceso de maduración, asume los riegos que implica este ataque de fútbol. Y desde ya anticipa que si los ve bien en la pretemporada, Cavenaghi, el Chori y Trezeguet van a jugar juntos, como quieren los hinchas. Y reitera que les seguirá dando oportunidades a todos. Y avisa que si bien ya encontró el equipo, todos van a tener que cuidar su lugar en el trabajo que el sábado comenzará en el complejo de la AFA. Y se responsabiliza de la decisión de haber declarado prescindibles de Román, Ferrero, Alayes, el Keko, Bou y varios más. Y está más entusiasmado que nunca con “ponerle el pecho y salir adelante”.

El peor año de la historia ya fue. El de la reconstrucción, jura optimista Almeyda, ya empezó.

Fuente: Diario Olé

31/12/11

"Sirven muy poco..."


Almeyda jugó un amistoso en su Azul natal y de nuevo cuestionó los clásicos del verano contra Boca. El Pelado dio su motivo: "El último se juega el 29 de enero y nosotros el 4 de febrero empezamos a jugar el torneo. Eso nadie lo dijo".

Transcurridos sus primeros seis meses como técnico de River, Matías Almeyda se fue de vacaciones a su Azul natal para descansar junto a su familia y tomar fuerzas para la segunda mitad del año, la que espera culmine con el esperado ascenso. El miércoles por la noche había sido reconocido como ciudadano ilustre de Tapalqué, y el jueves participó del “Partido de las Estrellas”, tradicional amistoso entre el campeón regional y un combinado de futbolistas que nacieron en Azul.

Ante cerca de 2.300 personas, el partido fue 2-0 para el equipo del Pelado (jugó los últimos 5’ para el otro) y el segundo lo hizo Franco, joyita de las Inferiores millonarias, quien jugó con los cortos del club. Finalmente, Almeyda habló de los próximos partidos de River, en especial los súper amistosos con Boca, y volvió a bajarles el pulgar: “Para los futbolistas este tipo de partidos sirven poco y lo que generan es polémica. Además hay que considerar que el último clásico se juega el 29 de enero y nosotros el 4 de febrero empezamos a jugar el torneo. Eso nadie lo dijo".

Hubo varios rostros conocidos, como Roberto Nanni, Juan Neira o Matías Alustiza, pero la mayoría de las miradas se posaron sobre el Pelado, quien después del picado se hizo tiempo para hablar del Millo en la víspera de fin de año. “El balance de esta primera etapa del torneo fue bueno, estamos viviendo los peores meses de la historia de River en 110 años y el campeonato que jugamos no es para nada fácil”, definió el técnico.

Terminado el partido en el Club de Remo, que donó su recaudación al Hogar Malare, Almeyda fue rodeado por fanáticos de River. Y dijo lo que todos esperaban oír sobre el posible tridente de ataque Cave-Chori-Trezeguet: “Esta pretemporada nos va a servir para ver si pueden jugar juntos, seguramente si están bien jugarán los tres”. También mencionó a Leo Ponzio y acercó su regreso: “Es una de las propuestas que me hicieron los dirigentes y seguramente en estos días se confirme. El queda libre y es un jugador importante que a mí me va a servir”.

Por otra parte, el Pelado volvió a involucrarse en la discusión del buen juego, aunque aseguró que cada entrenador debe plantear los partidos según sus convicciones y los jugadores que tiene: “En River tenemos material para salir jugando desde abajo. Hemos sido muy criticados, quedaron pelotas dudosas, pero hay que redoblar la apuesta: hay que insistir hasta que salga si pretendemos volver a ver buen fútbol”.

Fuente: Diario Olé

26/12/11

Matías Almeyda, ese renegado sensible

Para cada capítulo de su vida, hay una canción de The Doors. Sus próceres están dentro de su familia. Pero si tuviera que elegir un héroe conocido, sería Jim Morrison, el líder de esa banda que lo ha marcado musicalmente para siempre.

Él es un tipo raro, una mezcla de renegado y sensible. De decir lo que piensa, más que de pensar lo que dice. Su personalidad encaja con "People are strange", ese hermoso y corto tema de "Strange Days", el segundo disco editado en septiembre de 1967, cuando ni siquiera era un proyecto. Vivió días extraños cuando llegó desde Azul para probarse en la gran ciudad. Ya debía cargar con ese segundo nombre que luego sería juego de frase para los periodistas deportivos: Jesús, soñado por su padre. Había llegado con 13 años. Lo probaron durante una semana pero le dijeron a su padre que lo llevara al año siguiente. Tozudo, regresó a los 14, ya pegado el estirón. Lo siguieron "pateando": que julio, que agosto, que septiembre, que octubre...Pero, como siempre, terminó ganando por cansancio. En diciembre lo aceptaron. Alquiló una habitación en Barracas y compartió el baño con 25 personas. Cada tanto, limpiaba la pensión. Sufrió mucho. Pero tanto trabajo duro tuvo su recompensa. Debutó en Primera en 1992. Llamó la atención por su despliegue y su aspereza. Parecía un soldado, "The unkown soldier", esa marcha melancólica que distingue a "Waiting for the sun", el tercer disco. Ríver disfrutaba de esa larga primavera que fue el primer ciclo de Passarella. Dio vueltas olímpicas y su mentor lo llevo al seleccionado. Ya era una cara conocida. Sabíamos que "Pelado", su apodo, fue una creación de Federico Vairo, por ese pelo cortado al ras. Lejos de esa melena indomable hoy marca registrada. Nunca tuvo filtro para hablar. Por eso, Tolo Gallego lo retó cuando confesó en "El Gráfico" que el entrenador le había dicho en plena práctica: "Qué tenés en las patas, ¿un sapo?". Cada vez que pateaba al arco, recibía la misma pregunta. Cuando iba al arco, la clavaba en un ángulo pero ese destino era la excepción al repetido "arriba del travesaño" de los relatores. Peleó el puesto con Astrada, se corrió a la derecha para jugar de ocho, había que gambetearlo tres veces para dejarlo fuera de acción. Era ya un "Wild Child", esa oda a la rebeldía que Morrison cantó en el "The Smothers Brothers Show", en diciembre de 1968, sin barba y vestido de cuero, en un estudio de Burbank.

Llegó 1996, el año de su "Break on through", terrible comienzo de The Doors, el disco presentación. Una canción censurada que recuperó su versión original en los compilados de Grandes Éxitos. Se consagró campeón de América. Marcó un gol feo pero importantísimo en la semifinal contra la U de Chile. Uno de sus tantos remates desde fuera del área se desvió en un rival y se clavó arriba. Estuvo en los Olímpicos de Atlanta. Se mandó un jugadón contra España, pasando adversarios como si fueran conos. Su tiro sin sapo reventó el travesaño y el gol lo metió Crespo. Pero muchos agentes tomaron nota y se convirtió en el hombre del mercado. Lo quiso Real Madrid, pero él ya le había dado la palabra a Sevilla. Las cosas no salieron de acuerdo con el plan. Le costó hacer jueguitos con la pelota en la presentación. Aún hoy le echa la culpa a esos botines talle 44. La jugada ante España había distorsionado todo. Los sevillanos creían haber contratado un enganche, no a un volante de corte. El equipo descendió, Real Madrid con Capello fue campeón y lo vendieron a Italia, su lugar en el mundo del fútbol. La bandera "Undici Almeyda" de la hinchada de Lazio sirve de retrato. También dejó su huella en Parma, Inter y Brescia. En el Mundial de Francia ´98, en pleno conflicto entre la selección y la prensa, una chica le preguntó si sabía bailar malambo. Estaba casado pero a veces el amor está en otro lado. "Hello I love you", "Love her madly", "L.A Woman" podrían musicalizar la historia con Luciana, la de la pregunta del malambo, su mujer, madre de sus tres hijas y sostén clave de su recuperación. Cuando todo era oscuro, cuando todo era un "Blue Sunday", una deliciosa oda al amor de Morrison Hotel.

En 2004, casi juega en Independiente, pero su padre figuró en una lista de posibles secuestrados. Le pusieron custodia y él se mudó a Brescia con su familia. Regresó en 2005 para jugar la Libertadores con Quilmes. Acordó todo para, por fin, volver a River. Estaba todo listo. Debía presentarse a las 9 AM para la revisión médica. Pero apagó el despertador y se levantó al mediodía. Ya no estaba bien de arriba. Se retiró, supuestamente, para ocuparse de sus campos, de su tambo en Azul. Pero se aburrió hasta la depresión. Tuvo ataques de pánico. Quiso romper todo. Estaba intratable. Pensó en el suicidio. Su hija mayor lo dibujó como un león triste, viejo y tirado. Eso lo sacudió. Empezó terapia. Tomó antidepresivos y ansiolíticos. Y empezó a ver la luz, a encender el fuego. "Light my fire", mister DJ, por favor. La terapia le tiró a la basura aquella frase de "detesto este ambiente, cuando deje de jugar no quiero saber más nada con esto". Se dio cuenta de que quería vivir del fútbol. Fue entrenador del equipo Senior de "Los Castores", uno de los barrios de Nordelta. Jugó en el showbol donde no paraba de correr. Batió el récord en Fénix con 3 partidos y 2 expulsiones. Mejoró su marca de goles en el Lyn Oslo de Noruega con 3 en 7 juegos. Armó un complejo de canchas llamado "Buenos Aires Fútbol". Hoy es un lugar de recreación para chicos, varones y mujeres que juegan al fútbol. Pueden encontrarse con el plantel profesional, que se ha concentrado y ha hecho pretemporadas allí en el partido de Tigre. La rompió en el Súper 8, ese torneo de veteranos que le quedó tan grande que le permitió volver a soñar con la Primera. "Te veo bien, ¿querés que hable con Gorosito?", le preguntó Enzo Francescoli, uno de sus referentes. Pipo aceptó con gusto. Y a cuatro años de su último partido, a más de doce de su despedida de River, entró sobre el final en el 4 a 3 ante Chacarita. Su primera intervención significó amarilla por una patada de atrás.

No tuvo problemas para adaptarse al ritmo profesional. Sin embargo, a él le iba mejor que al equipo. Desfilaron Gorosito, Astrada y Cappa. Arrancó la temporada 10-11 con riesgo de descenso, una situación inédita para el club. Pero en diciembre de 2010 brindó con el cuarto lugar en el Apertura y un gran cierre de campeonato con JJ López, su cuarto DT en un año y medio. Y todo era felicidad en abril de 2011, cuando trabó con medio Banfield y, sin querer, habilitó a Pavone para el único gol del partido, que dejaba a River puntero del Clausura y lejos del descenso. Se sentía en el cielo. "Not to touch the earth", cantaba Morrison en el disco "Waiting for the Sun" con el clásico órgano de fondo. Y de golpe, la catástrofe. Todo se ha escrito sobre ese colapso, sobre esa bajada de montaña rusa a la B Nacional, con su expulsión ante Boca y esa quinta amarilla ante Belgrano en la ida de la Promoción. Vio el drama deportivo desde afuera, sentado detrás de un arco. "This is the end, my only friend, the end". Del retiro soñado a una pesadilla. E inmediatamente a otro sueño: ser el DT de la revolución. ¿Le faltaba experiencia? ¿Qué entrenador había dirigido a River en la B? Apeló al sentimiento para convencer a los amigos de sumarse al equipo de trabajo. "Me habló con el corazón, no le podía decir que no", contó Gabriel Amato. Está componiendo su propia canción. Aún no terminó. En el peor año de la historia de River, pasó de jugador en Primera a entrenador en la B. En la vida de Matías Almeyda, nuestro personaje de 2011, suena la exacta e inigualable "Riders on the Storm".

21/12/11

¡FELIZ CUMPLEAÑOS PELADO!

HOY MAS QUE NUNCA, GRACIAS POR TANTO MATIAS!!!

Nació con el verano de 1973, en el que - se dice - es el día más largo del año. Es muy probable que aquel chico nacido en Azul, Provincia de Buenos Aires, nunca haya imaginado alcanzar todo lo que alcanzó. Es que Matías Jesús Almeyda, actual DT de River Plate, exjugador e ídolo indiscutido por su pasión por los colores y amor por el Club y la camiseta, obtuvo los Apertura '93, '94 y '96 y fue parte del equipo que se coronó campeón de la la Copa Libertadores 1996.
Este miércoles 21 cumple 38 años; de lucha, de pelea constante por alcanzar un sueño que lo llevó desde su ciudad natal hasta el Monumental, lo hizo pasar por la pensión del Millo y lo llevó a la gloria. Luego llegó el fútbol europeo, donde supo triunfar y destacarse en Lazio, Parma e Inter, entre otros, además de la Selección Argentina, en la que vistió la albiceleste nada menos que 50 partidos. Allí compartió plantel con Carlos Roa y José Chamot, actuales entrenador de arqueros y ayudante de campo, respectivamente.
En la actualidad, todo ese amor y pasión por los colores riverplatenses los empeña en su cargo de Director Técnico. Son sólo palabras de agradecimiento hacia un grande que se ganó el corazón de los hinchas gracias a su buen juego, humildad, dedicación, constancia y pasión por el fútbol.
¡Felicidades, Pelado!

9/11/11

Matias Almeyda “Personalidad Destacada del Deporte”

Este miércoles a las 18 horas en el Salón Montevideo de la Legislatura porteña se llevará a cabo la distinción como Personalidad Destacada del Deporte al entrenador de River Plate, Matías Jesús Almeyda en virtud de la iniciativa impulsada por la diputada del PRO, María Raquel Herrero.

El proyecto, cuyo autor original es un vecino de nombre Roberto Salcedo, y quien acercó a la legisladora Herrero su propuesta, fue votado por el pleno de la Legislatura Porteña en forma unánime.

El evento se llevará cabo este miércoles en el Salón Montevideo de la Legislatura y están invitados a concurrir familiares, amigos y cuerpo técnico del club de Nuñez al acto en el que Matías Almeyda recibirá los atributos de “Personalidad Destacada del Deporte”.

Cabe recordar que Matías Almeyda, actualmente técnico de River, debutó en esa institución en 1992. Luego de vestir esa camiseta durante 4 años, donde fue figura y campeón, fue vendido en una cifra millonaria para la época a Europa. Allí jugó hasta fines de 2004.

Luego, regresó al país para vestir la camiseta de Quilmes, emigró a Noruega y en 2006 llamativamente se retiró. Después de 3 años de inactividad, decidió volver a jugar. Tuvo un paso fugaz por Fénix (club de la cuarta categoría del fútbol argentino), para luego volver al club de sus amores. En esa última etapa, sorprendió con su alto nivel y se transformó en un ejemplo para los jóvenes por su entrega y profesionalidad. Cabe destacar también su participación en la Selección Nacional, donde fue partícipe de dos Copas del Mundo (1998 y 2002).

Más allá de su impecable trayectoria deportiva, Matías Almeyda es un fiel colaborador del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el cual ha iniciado la campaña Impact Art, que consiste en producir una obra de arte mediante su habilidad deportiva que luego son subastadas. Lo recaudado es utilizado para la promoción y protección de los derechos de los niños en Argentina. Además de ser un consuetudinario colaborador en varios comedores comunitarios en su ciudad natal, Azul.

Para la diputada Raquel Herrero, “Almeyda se ganó su lugar a base de esfuerzos y nunca dejó de mirar para adelante. Volvió de su temprano retiro, para recuperar al deportista que lleva adentro y pasó a ser ejemplo de cómo se vence la adversidad en base a entrega y esfuerzo. Entonces se convirtió en el norte a seguir, para muchos chicos y grandes que practican diversos deportes”, expresó la legisladora macrista, quien para finalizar destacó el trabajo social que el actual entrenador de River realiza. “Es muy importante que personalidades tan queridas y tan influyentes se comprometan con los que más necesitan”, concluyó.

Fuente: parlamentario.com

4/11/11

Pelado querido


En su Azul natal, Almeyda tiene banca: un grupo de hinchas armó una Filial (con trapo gigante incluido) en su honor y planifica homenajearlo. Conocé esta imperdible historia y enterate cómo.

Matías Almeyda es un referente, uno de los últimos grandes ídolos del club. Tras estar un tiempo retirado, volvió al fútbol para dar una mano a su eterno amor en 2009. Y, pese a la inactividad que traía, rápidamente se puso a tono en el aspecto físico y futbolístico. Por su jerarquía, se convirtió en una pieza indiscutida dentro de la cancha. Lamentablemente, por esas cosas del fútbol, el epílogo de esta historia no terminó de manera adecuada, dado que el Millo terminó descendiendo a la B Nacional en 2011 y el volante, con lágrimas, anunciado su retiro. De todas maneras, cambiándose el chip, es decir, dejando de lado los cortos y poniéndose el buzo de DT, intentó ayudar otra vez. Por estas cosas, los hinchas lo aman, lo tienen en un pedestal. Y desde la ciudad bonaerense de Azul (ubicada a 300 kilómetros de la Capital Federal), en donde nació el Pelado, se canaliza ese sentimiento. ¿Cómo? A través de la Filial Matías Almeyda.

“El es de nuestros pagos y siempre tuvo a la ciudad presente. Por eso decidimos dar el puntapié con amigos en 2010. Lo primero que hicimos fue retomar la Filial, que había nacido en 1996, pero había quedado sin vigencia allá por 2006, tal como nos informaron en el club. A partir de eso, mientras veíamos como Matías entregaba todo dentro de la cancha, empezamos a reunirnos”, señala, con mucho orgullo, Fernando Alvarez, una de las cabezas que reencauzó el rumbo de esta agrupación, que estuvo durante cuatro años sin actividad.

“Al momento llevamos 130 socios. Tratamos de recaudar fondos para alquilar una sede propia, desarrollar reuniones semanales y compartir comidas”, agrega Alvarez, con la ilusión intacta de que este emprendimiento siga creciendo. A la par, expresando su amor por River y por el actual entrenador, muestra con orgullo las banderas que tienen en su poder. Realmente son para admirar, por los tamaños y los diseños.

A corto plazo, además de esperar que el número de asociados siga creciendo, este grupo de fanas de ansía con organizar el primer viaje al Monumental desde que están al frente de la Filial. La fecha sería el próximo 13 de noviembre, en el marco del partido en que River jugará ante Atlético Tucumán. “La idea es concurrir a dos o tres partidos por mes”, destaca Alvarez. Pero, por si fuera poco, hay más ambiciones, más sueños. Uno de ellos es poder organizar una ceremonia en reconocimiento a Almeyda por todo lo que le dio a River. El Pelado y una idolatría admirable.

Por si alguien quiere contactarse con este grupo, se puede hacer a través de su página de Facebook: Filial Matías Almeyda de Azul.

1/11/11

Almeyda: “Basta de hablar pelotudeces, hablemos de fútbol”

El DT se mostró molesto por una nota periodística en la que se habló de una fiesta de jugadores con mujeres en un yate tras la derrota ante Aldosivi. "Tantos inventos no van más", disparó el Pelado.

Un Matías Almeyda molesto, de ceño fruncido, pero a la vez sereno y sincero, se vio esta tarde tras el entrenamiento de River, que volvió al ruedo –en una práctica a puertas abiertas- tras la histórica derrota ante Aldosivi en el Nuevo Gasómetro. La bronca principal del DT fue por una noticia que habló de una "fiesta" con mujeres en la cual estuvieron cinco jugadores. "Hablemos de fútbol, no de pelotudeces. Basta de contaminar esto", disparó el Pelado ante los micrófonos en una inusual charla cara a cara ante un grupo de periodistas.

La información publicada por el diario Muy habló de "Banda de piratas, escándalo en River", y hablaba de un viaje en yate de cinco jugadores, con "marineritas", en un paseo por el río Luján, más el juego de palabras "Piratas del Carriver". Según Almeyda, se trató "de una fiesta de cumpleaños (en Puerto Madero) de uno de los hijos de un jugador, donde por suerte también estaban sus señoras". El relato del entrenador encuentra sustento en lo que fue publicado por el diario deportivo Olé, donde aparece Luciano Vella –padre de la cumpleañera- en una foto junto a Fernando Cavenaghi y familiares.

"Estoy viendo cosas un poco raras, de cada cosa estamos haciendo algo extra futbolístico. Detrás de cada uno de nosotros hay familias. Yo los respeto a todos, pero veo que muchos no respetan mi trabajo ni el de mis jugadores. Tantos inventos no van más", afirmó Almeyda, visiblemente molesto por la situación.

"Yo trabajo, mal o bien, trabajo. Y no tengo doble discurso. Si yo digo 'frío', no hay que hacer un análisis. Frío es frío, no pecho frío", aclaró el Pelado sobre las palabras que dijo tras la derrota ante el equipo marplatense el sábado pasado. "Basta de contaminar esto. Somos todos culpables de cómo está contaminado el fútbol: nosotros adentro y en parte ustedes, que son los intermediarios", dijo Almeyda a los periodistas.

En cuanto a lo deportivo, el entrenador de River afirmó el que 2-1 en contra fue porque River jugó mal y fue un equipo impreciso. "Jugó mal en los últimos veinte metros de la cancha. Sabíamos que nos podían atacar cuatro veces. Pero puede suceder. Ahora arrancamos a mirar los defectos que tuvimos, y vamos a tratar de que no se vuelvan a repetir", explicó.

También respondió sobre la posibilidad de jugar Superclásicos ante Boca en el verano. "El clásico, donde sea, es lo mismo si pensamos en la inseguridad. Así que es lo mismo. Después, los jugadores lo quieren jugar, porque es un sentimiento. Ahora, si nos dejamos llevar por el negocio... estamos dejando de lado a la sociedad. Ojalá que sea una fiesta, que no haya heridos ni nada de eso", cuestionó el DT.

23/10/11

“Me llena el corazón ver al equipo jugando como quiero”

Matías Almeyda sale recién duchado del vestuario del complejo que tiene en Benavídez. Remera, jeans, zapatillas y una mochila de River, se cruza con un par de hinchas que le piden una foto. Sube la escalera que conduce a la terraza y se tropieza. “Uy, casi me mato”, se ríe y estira la mano derecha para saludar con un apretón. Invita a ingresar a una sala con un nombre que rompe con el aspecto bucólico del lugar: directorio. Pero el técnico de River no se comporta como el empresario que invirtió en un megaproyecto futbolero sino más bien como lo que es: un apasionado del fútbol y de River. Así, le dirá a Clarín que hoy no se imagina dirigiendo a otro equipo, confesará su deseo de transformarse en “el Ferguson de River” y afirmará que su “máximo deseo es que el equipo vuelva a la A jugando bien, como marca la historia”.

¿Ya están jugando como querés? De a ratos sí, y me llena el corazón ver al equipo jugando a lo que quiero, a lo que uno entrena. Más que nada por ellos, porque los que van a sacar a River adelante son los jugadores. Uno puede darles herramientas en la semana, pero los que deciden son ellos. Lo más lindo para un jugador es la libertad mental que le puede transmitir un técnico, y yo trato de transmitirles eso: que disfruten de lo que hacen con respeto y responsabilidad. Que cada vez que entran a una cancha sea una fiesta. Que puedan mirar a las tribunas, a los rivales sin pelearlos, algunas veces. Quiero que se apoyen, que estén unidos más allá de quién juegue porque la unión es lo único que va a sacar al equipo adelante, y lo están haciendo.

¿Hoy tu sistema es el 4-4-2? Hoy, sí. En un futuro creo que vamos a tener que cambiar. Viste que en la B se estudia mucho al rival; entonces vamos a tener que hacer algún cambio, pero no es el momento. Contra Merlo no los tuvimos ni a Abecasis ni a Vella e improvisamos un 3-4-1-2. Y si bien si lo hubiésemos ganado estaba bien, fue un 0-0 en el que nos crearon varios contraataques y quedamos expuestos. Hay que trabajar cada cosa, y para eso se requiere de una pretemporada.

Si te decían: seis victorias y cinco empates. ¿Firmabas? Sí, cómo no. Pero esto es larguísimo. Va a ser un campeonato interminable. Vamos muy bien, creciendo, y esto es lo que nos da fuerza. No conseguimos nada porque todavía estamos en la B Nacional, pero a la vez conseguimos muchísimo. Hacía rato que River no jugaba partidos como los que ha jugado, más allá de la categoría. Rescato una cosa: la humildad que tienen los jugadores. Saben que no se puede subestimar a nadie y dejan todo en cada partido.

¿Te pasó como al hincha, que sufrió más los empates contra Defensa y Justicia y Merlo que los otros? No. Una vez hablé con un hincha después de un triunfo. Me dijo: “Estamos en la B y tenemos que ganarlo de punta a punta”.

Y eso creo que es subestimar a los demás. Porque hoy River está en el Nacional B por creernos que éramos los mejores del mundo. El fútbol está muy parejo. Los equipos que ascendieron a la A complican a los de la A. De hecho, Belgrano nos ganó un poco porque no dio ni una pelota por perdida. Por eso hay que correr a muerte , como corren todos, y tratar de hacer la diferencia con la calidad de nuestros jugadores.

¿Pensaste alguna vez qué pasaría si no logran el ascenso? Y... Seguramente, la primera patada en el culo va a ser para mí. Pero digo que nunca fui cobarde. Hubo un millón que quisieron venir a River en los momentos más lindos. En los momentos complicados fuimos pocos los que volvimos y los que se quisieron quedar. En el peor momento yo quiero estar, siendo consciente de que puedo perder toda esa idolatría que tuve como jugador. Algunos por ahí le van a dar valor sólo a un resultado, no al sentimiento que tengo por River. Yo sólo deseo y le pido a Dios que me ayude a dejarlo a River en la A por este grupo de jugadores, por mí, por la dirigencia y por la cantidad de hinchas que quieren a River. Sería el logro más lindo que pueda alcanzar en el fútbol. Lo deseo con toda mi alma.

¿Tu idea es ascender e irte, o te gustaría seguir? No, no, ni pienso. No podemos pensar en lo que va a pasar, sino en vivir el día.

Pero es raro que no te plantees la chance de seguir.

En River me quedaría como hizo Ferguson en el Manchester. Me quedaría hasta que me muera, pero en el fútbol argentino es imposible pensar en eso. Sería algo hermoso. La verdad es que no me veo dirigiendo a otro equipo. Cuando les hablo a los jugadores, lo hago con mucho sentimiento. Se me haría muy difícil dirigir a otro equipo hoy o dentro de un año y tramsitirle un sentimiento.Por ahí no tengo un gran léxico, pero sí les hablo con el corazón. Siento que les llego desde ese lugar, porque lo hago de hincha.

¿Qué les decís? Es que no sé porque es algo que me va saliendo en el momento. Es más: a veces me emociono hablándoles. El amor que le tengo a River es muy grande. No lo digo para que lean y digan: “Guau”.

Lo digo sólo porque lo siento.


Fuente: Diario Clarín

21/10/11

Maradona elogió a Almeyda

Esta vez, Diego Maradona abrió la boca y sus palabras se ajustaron a la realidad. El entrenador argentino, actualmente en el Al Wasl, tuvo declaraciones de elogio para Matías Almeyda y su trabajo al mando de River.

"Me llegan algunos diarios argentinos al hotel y me entero de cómo le va a River. Le verdad es que le está yendo bien y me alegra por el Pelado, porque es uno de los tipos más sanos que conocí en el fútbol”, dijo Maradona.

En una entrevista a Fox Sports, agregó: “Le tocó una dura y todo el mundo le quiere ganar. Para los demás, sacarle un punto a River es como salvar el campeonato".

Fuente: riverplate.com

20/10/11

Subí que te llevo



No sólo maneja esta moto sino también un equipo que ya puso primera rumbo a su gran objetivo. Sí, Matías Almeyda, fanático de los fierros y la velocidad, apareció en el entrenamiento a bordo de este caño. El Pelado, y River, aceleran...





Desde que agarró el timón de River, Matías Almeyda demostró no ser un técnico como los demás. Recién retirado de la actividad como jugador, agarró el fierro caliente, izó las velas y puso rumbo directo hacia el ascenso. Ya en la pretemporada en Mardel mostró cositas para destacar: practicó varias veces a la par del plantel, se mojó, pasó frío y, junto con su cuerpo técnico, tomó la costumbre de volverse trotando de los entrenamientos hacia el hotel. Y se notaba que le gustaba.

Pero acá en Capital la cosa es más complicada. Irse trotando hasta el predio que el Pelado tiene en Benavídez no parece viable y los barcos se quedan en el puerto. Pero eso no lo frena, sino que aprovecha para lucir otro de sus hobbies: los fierros y la velocidad. Varias veces se lo pudo ver llegar a los entrenamientos con autos diferentes y, junto con su amigo y compañero de cuerpo técnico Gabriel Amato, son apasionados por los autos de colección.

Esto los llevó, por ejemplo, a comprar el equipo de Top Race V6, GAMA Sport Team, en 2006. En la práctica del día, el Pelado dio una nueva sorpresa en el regrso del equipo al trabajo tras tres días de descanso. El DT apareció en el BA Football en una moto. ¡Y ningún scotter, eh! Con el casco negro impecable y algunos pelos al viento, saludó a Olé abordo de una Yamaha roja y se fue para su casa después de un entrenamiento en el que se movió a la par de los jugadores. Se dio tiempo para firmar autógrafos y luego sí, como River rumbo a su gran objetivo, el Pelado aceleró a fondo... Subí que el Pelado te lleva.

Fuente: Diario Olé

13/10/11

Almeyda: 'Sueño con jugar el último partido y todo vuelva a ser normal'

En diálogo con Un Buen Momento de radio La Red, Matías Almeyda se refirió a la actualidad de River, de su plantel y del encuentro trascendental que se viene el sábado contra Instituto. “Va a ser un partidazo. Se enfrentarán dos equipos que proponen y atacan y va a haber un marco espectacular también”, anunció.



Más tarde, llegó el tiempo de analizar a varios de sus futbolistas, artífices de este gran presente del “Millonario” en la B Nacional: “Aguirre tiene unas ganas y un hambre que contagia; Sánchez es impresionante la cantidad de veces que pasa al ataque y el 'Maestrico' demostró con su Selección que puede ser titular, es alguien en quien confío mucho y ya tendrá su chance”. A su vez, sobre Ocampos, reveló: “No estaba ni en Tercera, pero yo ya lo había visto en el sub 17 y en cinco prácticas con la Primera”.



Varios refuerzos fueron pedidos por él, pero Almeyda admitió: “Passarella me dio un papel y una lapicera, me preguntó quién quería que viniera y quién quería que se fuera y tuve la fortuna de poder elegir”. Y sobre el “Chori” Domínguez, avisó:“Estamos esperando para tenerlo en cuenta después del receso que viene”.


El “Pelado” se hizo un tiempo de dar recomendaciones a Sabella también en la selección argentina: “Pondría a Mascherano de central y a Cirigliano de 5; Passarella se la jugó con nosotros con 20 años en una Eliminatoria y la ganamos”.

Volviendo a River, y de cara al futuro, descubrió cuál es su deseo: “Lo único que sueño es con que llegue el último partido y que todo vuelva a la normalidad”.

Fuente: Infobae

10/10/11

Almeyda: “Fue un triunfo que vale mucho más en lo anímico”

El técnico de River Plate, Matías Almeyda, consideró que el triunfo logrado por su equipo sobre Huracán (2-1), por la décima fecha del torneo de la B Nacional, tiene mucho más valor en el aspecto anímico que en el futbolístico.
"Éste fue un triunfo que vale mucho más en lo anímico. Porque reconforta en el aspecto grupal, por el significado del rival y del partido en sí", expresó el entrenador del elenco `millonario`, líder de la clasificación con 22 unidades, con uno de ventaja sobre Instituto de Córdoba.

El ex mediocampista del club resaltó también como hecho positivo el aspecto que el equipo supo sobreponerse a una desventaja inicial y terminó ganando el cotejo.

"Lo dimos vuelta, tras arrancar perdiendo. Demostrar que podemos ganar un partido dándolo vuelta es positivo. Nos ocurrió lo mismo que pasó con Independiente Rivadavia (3-1)", analizó Almeyda, en relación al éxito alcanzado en Mendoza, por la segunda jornada.

Luego, el técnico efectuó un breve resumen del juego y destacó que el equipo "tuvo mucha presión en el primer tiempo. Hubo muchas llegadas", sintetizó.

"Si hubiésemos estado más precisos en el pase final, tal vez no hubiésemos sufrido en el cierre", agregó el `Pelado` Almeyda.

Con relación al adversario de la semana entrante, el también encumbrado Instituto, en Córdoba, el técnico riverplatense manifestó: "Instituto es uno de los equipos que mejor juega en la categoría. Ya lo estuvimos analizando, pero tendremos toda la semana para trabajar en las variantes del partido", relató.

Almeyda elogió la producción de todo el equipo, pero entregó un párrafo aparte para destacar la labor del volante Martín Aguirre, autor de los dos tantos.

"Cuando lo contratamos sabíamos que teníamos un volante con mucho gol y me está dando la razón", sostuvo el técnico en referencia al ex valor de Godoy Cruz de Mendoza y Olimpo de Bahía Blanca, entre otras entidades.

"Es el jugador de la mitad de la cancha con el que más me identifico, por lo que contagia al resto. Evidentemente, igual, él tiene mucho más gol que yo", bromeó.

El plantel descansará el lunes y volverá a los entrenamientos el martes, en horario matutino, en el predio Buenos Aires Football, en la localidad de Benavídez.

Los laterales Luciano Abecasis y Juan Manuel Díaz, más el delantero Alejandro Domínguez, tras recuperarse de sendas molestias físicas, estarían en condiciones de entrenarse sin inconvenientes
Fuente: Télam